El año 2020 la Unión de Emprendedores patrocinó la iniciativa parlamentaria liderada por el Senador Nacional Juan Carlos Marino y el diputado Nacional Jorge Enríquez que propicia la creación de nuevas empresas (y el rescate de las que están a punto de cerrar sus puertas). Dicha iniciativa, aunque parezca irreal, no logro ser incluida en el temario de comisiones tanto en el periodo ordinario como el extraordinario. Ver proyecto de ley aquí: https://www.senado.gob.ar/parlamentario/comisiones/verExp/1314.20/S/PL

Este hecho podría ser considerado un tema más de la agenda política o parlamentaria si no fuera porque nuestro país está rozando el 50% de su población en la pobreza y casi un 20% de su población sin acceso a empleo formal y de calidad que les permita mantener a sus familias lejos de las privaciones que viven quienes no pueden conseguir trabajo.
Recientemente el sitio nature.index publicó un índice de los 100 principales centros de investigación en inteligencia artificial por universidades según el número total de publicaciones entre 2015 a 2019 no hay ninguna argentina. Se puede observar aquí https://www.natureindex.com/supplements/nature-index-2020-ai/tables/dimensions-overall que en Latam la única que aparece es una universidad de Brasil.

¿Cuál es la relación entre un tema y otro?

Mientras no haya profesionales del área informática o innovación dedicados a armar empresas en vez de emigrar a otros países o trabajar para grandes compañías no habrá organizaciones educativas con demanda ni con volumen de interesados en formarse, investigar y crear soluciones en la materia.

Quizá peque con mi relación, en extremo directa, de un simplismo ingenuo hemos podido comprobar una estrecha relación entre la investigación, la formación y el emprendedurismo. Si los emprendedores están armando empresas demandan información o conocimientos para seguir avanzando en sus proyectos. Si esta demanda es en cantidad, las organizaciones educativas rápidamente generan oferta educativa y los egresados de dichas carreras posteriormente continúan su investigación que será volcada al sistema productivo o alimentar los claustros académicos. Un maravillo circulo virtuoso.

Lamentablemente este deslizamiento constante de la iniciativa emprendedora no podemos achacársela al último gobierno. Venimos hace años con políticas que llevan a los profesionales a formarse para terminar formando parte de las diferentes dependencias estatales, en vez, de salir al mercado laboral con la mentalidad americana de “formar su propia empresa” o la mentalidad europea de “agregar valor en las empresas creados por los emprendedores”.

¿Porque es importante la inteligencia artificial y que Argentina se meta de lleno en la temática?

El mundo empezó hace muy pocos años a transitar una nueva revolución industrial en la que la inteligencia artificial va a trasformar todo: nada será igual en la forma en que producimos, consumimos, comerciamos y trabajamos.

La aparición de la inteligencia artificial y otras tecnologías asociadas no es un asunto de nerds o de adeptos a las computadoras sino que será masiva e inevitable.

La experiencia de las revoluciones industriales previas sugiere que aquellas firmas y países que más rápido adoptan las nuevas tecnologías son quienes obtienen más oportunidades de crecimiento. Estos episodios fueron unos de gran divergencia en los ingresos, la productividad y el bienestar entre los países. La cuarta revolución industrial abre una oportunidad de crecimiento para muchos países en desarrollo, incluyendo a Argentina.

CIPPEC elabora un interesante estudio de las oportunidades que pueden traer a nuestro país https://www.cippec.org/wp-content/uploads/2018/11/ADE-ARG-vf.pdf

No vamos a decir que armar un plan de incorporación rápida de crecimiento tecnológico en esta área vaya a ser automática. Requiere múltiples actores y sectores involucrados para la creación de valor y ecosistema. Se necesita un empresariado inteligente y evolucionado que pueda impulsar y desarrollar todo tipo de aplicaciones de la tecnología sin ponerse el horizonte de corto plazo. Pero también es imprescindible el desarrollo de una fuerza laboral nueva, sin que signifique dejar a empleados en el camino o afuera del sistema, que genere una rápida evolución, revolución, adaptación y compromiso para impulsar habilidades y conocimientos permeables y complementarios con esta nueva tecnológica. Solo una pequeña porción, que no llega al 20% de la masa laboral, cuenta hoy con habilidades que se potenciarán con esta revolución. Aunque no parezca mucho, es un gran punto de partida.

El rol del estado -y de la política- es invaluable en un nuevo orden mundial ya que promover y facilitar el proceso de adopción tecnológica por parte de las firmas existentes y la creación de nuevas empresas, en todo el arco productivo, que nazcan con iniciativas de inteligencia artificial se logra, únicamente, con la políticas activas como la sanción de leyes como la de reactivación nacional que hoy duerme, sin aire acondicionado, este verano de riesgo laboral y decadencia que afecta a todos los argentinos.

Hay una invaluable oportunidad. La inteligencia productiva también debe tener espacio para la artificial.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here