Consejos prácticos. En época de crisis hay que reforzar los recaudos y estudiar posibilidades antes de invertir. Claves para dar los primeros pasos.

Existen muchos ejemplos de emprendimientos exitosos con buenas ideas que terminaron convirtiéndose en grandes empresas. Aunque también hubo casos que se quedaron en el camino o incluso, en los que los trámites burocráticos y la falta de información impidieron una buena propuesta de negocio.

En un contexto de pandemia, como el que hoy atravesamos, parece ser aún más difícil encarar un emprendimiento y que salga bien, pero tomando los recaudos necesarios también puede significar una gran oportunidad.

Los emprendimientos relacionados a salud y bienestar, gastronomía, arte y entretenimiento fueron los más afectados por la pandemia en la Argentina hasta el momento y el 27% de estos rubros tuvo que cerrar en forma definitiva, según una encuesta realizada por la Asociación de Emprendedores de Argentina (ASEA).

Es tiempo de emprendedores súper metódicos, ahorrativos y con economías personales súper prolijas.

No obstante, debido a este momento tan especial, la gran mayoría de los emprendedores decidieron darle luz verde a actividades personales por falta de ingresos, y en muchos casos pudieron mejorar su situación económica.

“El primer consejo para alguien que está pensando en dar los primeros pasos para emprender, y más en este momento, es que pruebe su iniciativa en una escala muy pequeña así puede confirmar los recursos que necesita y si hay mercado para ese producto o servicio”, sostiene el presidente de la Unión de Emprendedores de la República Argentina, Rodolfo Llanos.

Y agrega: “La razón es evitar que el emprendedor consuma sus ahorros personales invirtiendo en instalaciones, desarrollos y recursos que una vez que se le termine el dinero que tenía guardado deberá seguir pagando o cerrar”.

Cómo aprovechar el potencial y los dones que traemos y lanzarnos a emprender.

Hay algo que es muy importante, según lo explica Llanos: “No hay financiamiento en este momento, entonces hay que acortar el tiempo de punto de equilibrio y rápidamente el emprendimiento se tendría que auto financiar. Además, el emprendedor no va a cobrar un sueldo desde el primer mes y eso es algo que hay que prever. Es tiempo de ser emprendedores súper metódicos, ahorrativos y con economías personales súper prolijas”, destacó.

“Es tiempo de cautela y de oportunidades. A veces riesgo y prudencia parecen contrapuestas pero son las dos palabras que guían el accionar de un emprendedor”, señaló Llanos.

Si ya estás listo o estás pensando en desarrollar un emprendimiento, estas son las 10 preguntas que es conveniente hacerse antes de arrancar:

1. ¿Soy viable como empresario?
El perfil del emprendedor y del equipo es uno de los factores que más influye en el éxito de un proyecto. ¿Tengo las capacidades y habilidades necesarias para llevar a cabo mi proyecto? ¿Quiero desarrollar mi carrera profesional como empresario? Si las respuestas son afirmativas, se puede pasar a la siguiente pregunta.

2. ¿Tengo experiencia en el rubro?
Si bien no es imprescindible, ayuda. La mayoría de las ideas surgen en el entorno de quien emprende. La mejor manera de aportar valor al mercado es emprendiendo en un sector que se conozca, sobre todo si el proyecto es de pequeña dimensión.

3. ¿En qué consiste mi idea de negocio?
Para poner en marcha una empresa es fundamental tener clara la idea de negocio y conocer la materia. Es necesario describir con exactitud el servicio que se va a ofrecer. Analizar para qué y para quién está pensado y por qué será valorado por los clientes potenciales.

4. Mi producto o servicio, ¿cubre una necesidad de mercado o busco crearla?
Hay que empezar estudiando si existe un mercado para lo que voy a ofrecer. En caso afirmativo, habrá que comprobar si puedo ocupar un hueco de ese mercado y, en caso negativo, si puedo crear una nueva necesidad. Es más fácil hacer mejor lo que otros competidores hacen mal o dirigirse a un nicho de mercado desatendido que inventarse un producto o lanzar un servicio nuevo al mercado.

5. ¿Cuál es el mercado potencial al que me dirijo?
Averiguar si existen clientes dispuestos a pagar por lo que se va a ofrecer. Y, en ese caso, quiénes son, dónde viven, qué hacen y por qué comprarían ese producto o servicio. También hay que analizar cómo es el sector donde se va competir y cómo va a evolucionar los próximos años.

6. ¿Cómo es mi cliente objetivo?
Es muy beneficioso tener identificado a los clientes para poder planificar los ingresos estimados, la tasa de aceptación del negocio. Pero el público, como el mercado, evoluciona. Por eso, habrá que estar siempre atento a los cambios en sus necesidades y a la aparición de nuevas tendencias de consumo para no quedarnos sin capacidad de respuesta.

7 ¿Quiénes serán mis competidores?
¿Quiénes son? ¿Cuáles son las ineficiencias que veo en sus servicios y qué pretendo mejorar? Si el mercado está maduro, ¿cómo puedo captar sus clientes? Estudiando la oferta de un sector se pueden detectar nichos sin cubrir.

8 ¿Cómo son las estrategias de venta de mis posibles competidores?
Observar el tipo de cliente que tienen los competidores. Convertirse en comprador ficticio para ver sus estrategias de atención al cliente, de venta, etc., es una buena alternativa. También, investigar si tienen aliados estratégicos, qué estrategia de marketing utilizan, qué política de personal tienen, etc.

9 ¿Cuáles van a ser mis ingresos y mis gastos?
Plasmar todo lo anterior en un plan financiero con una previsión de los ingresos y gastos necesarios para que la empresa sea rentable. Habrá que ser exhaustivo a la hora de hacer este análisis porque las previsiones normalmente se parecen poco a la realidad y tendemos a olvidar gastos y a magnificar los ingresos.

10 ¿Cuáles son las ventajas y cuales las desventajas?
Las ventajas pueden ser muchas, pero sin dudas la más importante es el desarrollo personal. Un emprendedor aprende muchas cosas que en una estructura empresarial no tiene la necesidad ni la obligación. Si el emprendimiento funciona, los ingresos económicos también seguirán ese camino.

La desventaja es la inestabilidad económica hasta que se logre hacer crecer el emprendimiento y se estabilice. Ya no existe el emprender para que después lo hereden los hijos. Se crean empresas y negocios para hacerlos crecer a gran escala y vendérselos a otras organizaciones más grandes.

Link a la nota: https://www.clarin.com/servicios/emprender-exito-10-preguntas-hacerse-poner-marcha-negocio-medio-pandemia_0_AdpNMomfQ.html

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here